Conversaciones con mis hijos (II)
Voy paseando por la calle con mi hija de cinco años. Va jugando con una varita mágica de juguete (efectivamente, no era de verdad).
Señala con la varita a un gato y dice: “¡pliiiin! ¡Te convierto en perro!”
Señala a un coche y dice: “¡pliiiin! ¡Te convierto en autobús!”
Señala a un árbol y dice: “¡pliiiin! ¡Te convierto en semáforo!”
Me señala a mí y dice: “¡pliiiin! ¡Te convierto en joven!”
Entre esto y lo de “papá bueno” me están hundiendo en la miseria...





Hola amigo de la Llave tercera,
¿No estará tu mujer implicada como cerebro en la sombra de esas inocentes manifestaciones infantiles? ;-)
"Bueno" y "joven" tampoco está tan mal, podía ser peor con esa varita mágica (debes confiscarla)
Un abrazo
Ja,ja. Los niños son así de "crueles"; le dicen al Rey que anda desnudo (y es entonces cuando su Majestad cae en la cuenta que todos menos ese inocente espejo de lo real le han mentido).
Anímate. Al menos tienes un espejo que te desea cosas buenas. Esto es mucho.
Saludos.
Jaja, mi sobrina tiene 5 años y es igual... son tan sumamente sinceros e inocentes que... te destrozan...
Pero bueno, por lo menos te quiere convertir en "joven",que es una cosa buena.
Un saludo.
Estando en Getafe concretamente, en el hotel, bajaba en el ascensor con mi hijo que también tiene 5 años y coincidimos con otro chiquillo acompañado de sus padres. Y el niño, mira a mi hijo y me pregunta... ¿usted que es el abuelo?...
Cosas de niños
Queridos amigos, gracias por vuestros comentarios. Como veréis en mi próxima entrada durante estos días han sucedido muchas cosas muy importantes en mi vida, y este blog pasará a un tercer plano. Espero de todos modos sacar un ratillo de vez en cuando para estar con todos vosotros.
Un abrazo a todos.
Publicar un comentario en la entrada